Benito Juárez, 26 de Junio de 2026.-
Puesta a consideración de los señores concejales en la sesión Ordinaria del veinticinco de Junio del corriente año, el proyecto de comunicación presentado por el bloque Fuerza Patria PJ- Rechazo al acuerdo entre el gobierno nacional argentino y Estados Unidos en el marco del “Programa de Protección de Bienes Comunes Globales”.
Que el mencionado proyecto fue aprobado en general y en particular por mayoría, doce votos por la afirmativa de los bloques de Fuerza Patria-PJ, bloque Juárez Renace y bloque Poder Ciudadano y dos votos por la negativa del bloque la Libertad Avanza; elevamos la siguiente:
Minuta de Comunicación del H.C.D. Nº 34/2026
Visto
El acuerdo celebrado entre la Armada Argentina y autoridades militares de los Estados Unidos de América en el marco del denominado “Programa de Protección de los Bienes Comunes Globales”, que incluye patrullaje, vigilancia y monitoreo conjunto en el Atlántico Sur, específicamente en la Zona Económica Exclusiva Argentina.
Considerando
Que el Mar Argentino es parte de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) argentina, un espacio de soberanía nacional donde el Estado argentino posee un régimen jurídico definido por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). En ella, Argentina ejerce derechos soberanos exclusivos sobre recursos vivos y no vivos, jurisdicción económica, facultades de exploración y explotación, control sobre actividades pesqueras, competencias científicas y atribuciones de preservación y administración.
Que el Atlántico Sur ocupa un lugar cada vez más relevante en la disputa geopolítica, ya que allí convergen recursos pesqueros y minerales estratégicos, un enorme potencial energético, el paso de un océano a otro, la conexión con la Antártida y la disputa de soberanía sobre nuestras Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, de ahí que cualquier esquema de vigilancia o cooperación impulsado por una potencia extranjera difícilmente pueda interpretarse como una asistencia técnica neutral.
Que la noción de “bienes comunes globales” suele utilizarse para referirse a espacios que no se encuentran bajo soberanía exclusiva de ningún Estado como la alta mar, la atmósfera, el espacio ultraterrestre o el ciberespacio. Por tanto resulta sumamente riesgoso extender de manera difusa esa lógica hacia áreas de jurisdicción nacional como el Mar Argentino, la Zona Económica Exclusiva y la plataforma continental porque confundir esos planos implica relativizar nuestros derechos soberanos.
Que la utilización de la noción de “bienes comunes globales” aplicada a la Zona Económica Exclusiva Argentina se hace extensiva a los espacios marítimos ocupados ilegalmente por Gran Bretaña.
Que aunque el compromiso de Estados Unidos en el acuerdo del “Programa de Protección de los Bienes Comunes Globales” con la Armada Argentina (ARA) plantea la transferencia de equipamiento militar, tecnología y capacidades para fortalecer la vigilancia y seguridad marítima en el Atlántico Sur, su puesta en marcha abre la puerta a una mayor presencia e influencia operativa de una potencia extranjera históricamente aliada a Gran Bretaña en una zona de alto valor estratégico, buscando fortalecer la “seguridad regional” según sus propios intereses.
Que este acuerdo profundiza la desinversión y los recortes sobre la Armada Argentina, al tiempo que condiciona futuras decisiones argentinas en materia de defensa y explotación de recursos.
Que la carta de intención fue anunciada primero por la Embajada de Estados Unidos, antes que por el gobierno nacional, de manera que el pueblo argentino desconoce qué se firmó exactamente, cuáles son las obligaciones asumidas, qué facultades operativas se conceden, qué intercambio de información contempla el acuerdo y qué alcances concretos tiene la cooperación militar anunciada. Lo que reviste altísima gravedad ya que no se trata de un mero detalle administrativo, sino de un asunto vinculado directamente con la jurisdicción marítima, la vigilancia estratégica y la Defensa Nacional.
Que este acuerdo contradice los discursos oficiales del Día de la Armada, en los cuales se reivindicó la soberanía marítima argentina, la bicontinentalidad y la necesidad de una presencia nacional firme en el Atlántico Sur.
Que resulta fundamental impulsar una política exterior orientada al interés nacional, basada en un no alineamiento activo y en el fomento de la integración regional como herramienta para defender nuestros recursos estratégicos y ampliar márgenes de autonomía. En un escenario internacional atravesado por una creciente conflictividad y crisis recurrentes, desarrollar capacidades propias resulta indispensable para evitar nuevas formas de vulnerabilidad frente a la inestabilidad.
Que el Atlántico Sur, la Patagonia y la Antártida constituyen espacios centrales para la soberanía y para cualquier proyecto de desarrollo nacional argentino en los tiempos venideros.
Artículo 1°: El Honorable Concejo Deliberante de Benito Juárez manifiesta su rechazo al acuerdo celebrado entre la Armada Argentina y autoridades militares de los Estados Unidos de América en el marco del denominado “Programa de Protección de los Bienes Comunes Globales”, que incluye patrullaje, vigilancia y monitoreo conjunto en el Atlántico Sur, específicamente en la Zona Económica Exclusiva Argentina.
Artículo 2º: El Honorable Concejo Deliberante de Benito Juárez reafirma los derechos de soberanía del pueblo argentino sobre todo su territorio nacional, incluyendo los espacios marítimos, los territorios ocupados ilegalmente por otro país y la Antártida Argentina.
Artículo 3°: Comuníquese a la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires, a la Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina y envíese copia de la presente a los Concejos Deliberantes de la Provincia de Buenos Aires.
Artículo 4°: De forma.
Dada en la sala de sesiones del Honorable Concejo Deliberante a los veinticinco días del mes de Junio del año dos mil veintiséis.
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